lunes, 13 de marzo de 2017

COMENTARIOS ELEISON - CUARTO OBISPO




Número DIV (504)
11 de Marzo de 2017

CUARTO OBISPO

Mons. Williamson




Los Obispos deben estar donde las almas luchan por el Cielo.
¡A Vienna, Virginia, el 11 de mayo, hagan un esfuerzo!

Desde el verano del 2012 cuando la Fraternidad San Pío X decidió oficialmente cambiar el rumbo y abandonar la posición de primero-doctrina tomada por Monseñor Lefebvre 40 años antes, ha sido interesante observar a la Providencia en acción para asegurar la defensa de la Iglesia. Se pudo haber esperado un levantamiento generalizado en defensa de la Verdad de Dios. ¿Resistencia desde dentro de la Fraternidad? Existente pero, al menos hasta ahora, mayormente silenciosa. ¿Y desde fuera? Existente pero solamente una dispersión de laicos y un puñado de sacerdotes separados por divisiones debido a la carencia de una autoridad reconocida. Los católicos necesitan autoridad. Y esa necesidad es tan grande que, aún cuando la Verdad está agotándose en la neo-Iglesia centrada en el hombre y en la neo-Fraternidad centrada en Roma, aún así las almas se aferran a las dos debido a los remanentes de autoridad Papal en la primera y a los remanentes de autoridad católica legada a la segunda por Monseñor Lefebvre.  

Pero la Verdad permanece siendo la finalidad de la Autoridad y la Autoridad no es la finalidad de la Verdad. Dada la pobre y vieja naturaleza humana, la Autoridad es la indispensable defensora y garante de la Verdad, pero ésta viene después de la Verdad y no antes. Tomen por ejemplo una de las últimas instrucciones de Nuestro Señor a Pedro antes de dejarlo para gobernar la Iglesia (Luc. XXII, 31-32): “Simón, Simón, mira que Satanás os (plural) ha reclamado para zarandearos como se hace con el trigo. Pero Yo he rogado por ti (singular), a fin de que tu fe no desfallezca (Verdad). Y tú, una vez convertido (Verdad), confirma a tus hermanos (Autoridad)”. Y unos días antes, el Domingo de Ramos, los fariseos habían intentado reprender a Nuestro Señor por el gozoso ruido que estaban haciendo Sus discípulos, tan necesaria es la adoración a Dios en la Verdad que Nuestro Señor les replicó (Luc. XIX, 40): “Os digo, si estas gentes se callan, las piedras se pondrán a gritar”.   

En la neo-Iglesia de hoy, la Autoridad está mezclando el error Conciliar con la Verdad Católica en el motor de la Iglesia, lo cual es como mezclar agua con gasolina en el motor de un auto – el auto está inutilizado, la Iglesia está inutilizada. Y mientras que Monseñor Lefebvre desafió esa inutilización, no solamente, pero sobre todo mediante su consagración de cuatro obispos para mantener una autoridad Católica que protegiera la Verdad de Dios, ¡sus sucesores a la cabeza de lo que una vez fuera su Fraternidad, están haciendo el máximo esfuerzo para someter su protección de la Verdad a la inutilizada e inutilizante Autoridad de Roma! Si estos sucesores seriamente piensan que una vez que estén “dentro de la Iglesia oficial” podrán estar en posición para convertir a los neo-modernistas, ellos son excesivamente ingenuos. Ya ellos han dejado de abrir fuego en contra del Vaticano II. ¿Cuándo se imaginan que serán capaces de abrir fuego de nuevo?

En estas bien excepcionales circunstancias, debe haber discípulos de Nuestro Señor que digan la Verdad - ¡para evitarle a las piedras el esfuerzo! Estos discípulos pueden no estar unidos como lo estarían bajo una verdadera Autoridad (siempre tomando en cuenta las debilidades humanas). Ellos pueden ser “atribulados y derribados”, ellos pueden sufrir “tribulación y persecución” (cf. II Cor. IV, 8-9) pero ellos tienen que estar ahí por todo el tiempo que la Verdad esté mantenida en cautiverio. ¿Será por mucho tiempo? Dios sabe. Muchos de nosotros esperábamos que Él interviniera hace tiempo pero Dios tiene una mecha muy larga en su detonador. Sin embargo, Él intervendrá, si es que algo todavía queda para ser salvado. Paciencia.

Mientras tanto estos discípulos necesitan un puñado de obispos que aseguren una mínima continuación en la Verdad de la enseñanza episcopal y los sacramentos de Confirmación y Orden Sagrado. En 1988, Monseñor Lefebvre consagró cuatro de ellos por la misma razón, dos para Europa, uno para Norte América y otro para Sudamérica. Hasta ahora, la “Resistencia” tiene dos en Europa y uno en Sudamérica. Queda un vacío en Norte América. Si Dios quiere, el próximo 11 de mayo el Padre Gerardo Zendejas será consagrado obispo en la parroquia Tradicional del Padre Ronald Ringrose en Vienna, Virginia, Estados Unidos. Por favor recen por la bendición de Dios Todopoderoso sobre esta ceremonia - ¡Y por buen tiempo!


Kyrie eleison