martes, 30 de abril de 2013

FRANCISCO CON EL PRESIDENTE DE ISRAEL


Papa Francisco: “Como Papa no daré mi apoyo a ningún acto antisemita”.



[SMM – 30-04-2013]

“Como Papa no daré mi apoyo a ningún acto antisemita”, es la frase que consigna Yedioth Ahronoth (y ningún otro medio), la cual habría sido dicha por el Papa Francisco a Simon Peres durante la audiencia concedida hoy por el Pontífice al presidente de Israel.

En el curso de la visita, el presidente Peres regaló una Biblia de Jerusalén al Papa Francisco (imágenes de L'Osservatore Romano).
Esta es una información pertinente de Rome Reports, Abr-30-2013.



Francisco: "El antisemitismo contradice al cristianismo"




El presidente israelí Shimon Peres y el Papa Francisco se reunieron este miércoles en el Vaticano.


En el marco del encuentro discutieron, entre otros temas, sobre el antisemitismo en el mundo, la situación en Medio Oriente y el proceso de paz.

Según consignó el diario israelí Yediot Ajaronot, el Papa le dijo a Peres que "el antisemitismo contradice al cristianismo". Asimismo agregó: "Como Papa no daré mi apoyo a ningún acto antisemita". Además hizo un llamamiento para un "Asamblea de la esperanza", con la participación de todos los líderes religiosos del mundo para hablar en contra de la violencia y el terrorismo.

Peres, quien felicitó al ex purpurado porteño por su nombramiento, expuso frente a él su esperanza por la paz y destacó la iniciativa de paz presentada por Liga Árabe anoche en una reunión con el funcionario de gobierno en Washington. En la misma, los representantes árabes se mostraron dispuestos a aceptar los límites de armisticio del 67, con intercambio de territorios.

"Los representantes de la Liga Árabe expresaron una vez su apoyo a una solución de dos estados para dos pueblos, la cual es aceptada también por nosotros. Esto es un apoyo enorme de los estados árabes al proceso de paz", dijo Peres al Papa. El octogenario líder israelí agregó que "hay posibilidades de reanudar negociaciones políticas entre Israel y los palestinos". "Abu Mazen es un partner para la paz", añadió.

Al finalizar la reunión, el presidente Peres invitó al Papa a realizar una visita oficial al Estado de Israel. "Estoy seguro que usted será recibido calurosamente por todo el pueblo de Israel, sin distinción de religión, raza y nacionalidad. El pueblo de Israel lo ve a usted como un líder que lleva un mensaje de paz y buen espíritu", transmitió Peres al Papa.

Por su parte, el Papa Francisco agradeció a Peres y le aseguró intentará visitar Israel pronto. En una nota personal agregó: "Aprendí de usted a ser optimista, Usted me da inspiración". Peres le entregó a Francisco una Biblia con una dedicación escrita en inglés que reza: "Que prosperes en todo - lo que hagas -. Donde quiera que vayas "(Reyes I, Capítulo II, versículo C) Por su parte el Papa le entregará a Peres una medalla de oro.



 Extraño gesto realiza con la mano Francisco. ¿Acaso un saludo masónico –como se pudo ver el mismo día realizar ostensiblemente al masón Rey de Holanda- o un gesto más de su mano en medio de la conversación? Lo cierto es que esta fotografía sólo la hemos podido ver en estos dos sitios:http://noticias.lainformacion.com/religion-y-credos/papa/el-papa-y-simon-peres-analizaron-la-situacion-en-oriente-medio-y-en-siria_ZWQJgKrnge9nFR0dNuUTE7/ y http://clarincomhd.tumblr.com/tagged/El-D%C3%ADa-en-Fotos (ampliar la foto para más detalle)





CARTA DEL PAPA BENEDICTO XVI A MONSEÑOR FELLAY EL 30 DE JUNIO DE 2012





NON POSSUMUS

Introducción:

La Sapinière publicará diversos textos del último Cor Unum n° 104 de marzo de 2013. Se trata del famoso Cor Unum que fue anunciado en la carta circular de Menzingen de fecha 7 de marzo de 2013, la cual contiene como estaba previsto “la Declaración Doctrinal” de Monseñor Fellay del 15 de abril de 2012, así como diversos anexos y “la palabra del Superior General”.

El Cor Unum es “el lazo interno de los miembros de la FSSPX. Por su naturaleza, Cor Unum es una revista destinada exclusivamente a los miembros. Como consecuencia, está prohibido comunicarla o permitir su lectura a personas no miembros de la Fraternidad”.

Nuestros lectores comprenderán que solamente el peligro de un acuerdo o la deriva liberal de la Fraternidad nos autoriza a pasar por alto esta prohibición.

Para comenzar, he aquí los correos intercambiados entre Monseñor Fellay y el Papa Benedicto XVI en junio de 2012, luego del rechazo de Benedicto XVI de la Declaración doctrinal de Monseñor Fellay del 15 de abril de 2012.

Estos textos son muy reveladores, sobre todo la carta que presentamos a continuación, de Monseñor Fellay.

Un comentario de esta carta terrible, muy reveladora, está en preparación y será publicada muy pronto por La Sapinière.


A Monseñor Bernard FELLAY
Superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X

               En la carta del 17 de junio de 2012, usted me dio parte que usted no podrá firmar la Declaración Doctrinal que le entregó su Eminencia el cardenal Levada durante su encuentro del 13 de junio de 2012. Permítame darle parte a mi vez de la decepción que suscita en mí tal noticia. Además, un documento interno de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, difundido en los medios el 26 de junio de 2012, deja entender que yo hubiera estado satisfecho de la Declaración doctrinal propuesta por la Fraternidad el pasado abril, pero que las modificaciones aportadas a este texto lo habrían hecho “claramente inaceptable” para usted.

La Declaración doctrinal en cuestión, preparada por la Congregación para la Doctrina de Fe, así como por la Comisión Pontifical Ecclesia Dei y aprobada explícitamente por mí antes de entregarla a usted, integra los elementos juzgados indispensables para estar en condiciones de pronunciar la Profesión de fe  y el Juramento de fidelidad para asumir un cargo ejercitado a nombre de la Iglesia, garantes de la plena comunión eclesial. Estos elementos son esencialmente la aceptación:

  • Del Magisterio como intérprete auténtico de la Tradición apostólica;
  • Del concilio Vaticano II como parte integrante de la dicha Tradición, quedando a salvo la posibilidad de una discusión legítima sobre la formulación de puntos particulares de los documentos conciliares;
  • De la validez y licitud del Novus Ordo Missae.

           En el momento en que se abra el Capítulo general de vuestra Fraternidad, no puedo sino alentar a esta asamblea a aceptar estos puntos como necesarios para una reconciliación en el seno de la comunión de la Iglesia una, santa, católica y apostólica.

           Elevando mis plegarias a Dios en este sentido, le suplico aceptar, Monseñor, la seguridad de mis sentimientos respetuosos y devotos.

Vaticano, el 30 junio de 2012

Benedicto XVI.

CARTA DE MONSEÑOR FELLAY AL PAPA BENEDICTO XVI EL 17 DE JUNIO DE 2012.





NON POSSUMUS

Introducción:

La Sapinière publicará diversos textos del último Cor Unum n° 104 de marzo de 2013. Se trata del famoso Cor Unum que fue anunciado en la carta circular de Menzingen de fecha 7 de marzo de 2013, la cual contiene como estaba previsto “la Declaración Doctrinal” de Monseñor Fellay del 15 de abril de 2012, así como diversos anexos y “la palabra del Superior General”.

El Cor Unum es “el lazo interno de los miembros de la FSSPX. Por su naturaleza, Cor Unum es una revista destinada exclusivamente a los miembros. Como consecuencia, está prohibido comunicarla o permitir su lectura a personas no miembros de la Fraternidad”.

Nuestros lectores comprenderán que solamente el peligro de un acuerdo o la deriva liberal de la Fraternidad nos autoriza a pasar por alto esta prohibición.

Para comenzar, he aquí los correos intercambiados entre Monseñor Fellay y el Papa Benedicto XVI en junio de 2012, luego del rechazo de Benedicto XVI de la Declaración doctrinal de Monseñor Fellay del 15 de abril de 2012.

Estos textos son muy reveladores, sobre todo la carta que presentamos a continuación, de Monseñor Fellay.

Un comentario de esta carta terrible, muy reveladora, está en preparación y será publicada muy pronto por La Sapinière.


CARTA DE MONSEÑOR FELLAY AL PAPA BENEDICTO XVI EL 17 DE JUNIO DE 2012.

FRATERNIDAD SACERDOTAL
SAN PIO X

A Su Santidad el Papa Benedicto XVI.

Santísimo Padre,

           Usted me ve confundido, en el momento en que le tocan rudas pruebas y respecto de las cuales le aseguro mis pobres oraciones, de presentarle un problema suplementario más que consolaciones.

En efecto, el miércoles 13 de junio por la tarde, el Cardenal Levada me entregó, durante un encuentro que fue cordial, una declaración doctrinal que yo no podré firmar. No tomando en cuenta la súplica de no retocar la proposición que yo había entregado, a casa de las consecuencias que esto acarrearía, el nuevo texto retoma casi todos los puntos del Preámbulo de septiembre de 2011 que planteaba dificultades y que me vi forzado a descartar.

       Desgraciadamente, en el contexto actual de la Fraternidad, la nueva declaración no pasará.

      Reconozco no saber qué pensar. Creí comprender que usted estaba dispuesto a dar largas la resolución de los desacuerdos todavía en curso sobre cierto puntos del Concilio y de la reforma litúrgica, un poco como en el Concilio de Florencia se pasó por alto la cuestión del divorcio por causa de adulterio con los griegos para llegar a pesar de todo a la unión, y yo me comprometí en esta perspectiva a pesar de la oposición bastante fuerte en los rangos de la Fraternidad y al precio de trastornos importantes. Y tengo toda la intención de continuar haciendo todos mis esfuerzos para proseguir por este camino con el fin de llegar a las clarificaciones necesarias.

     Ahora parece que me equivoqué y que verdaderamente se pide la aceptación total de los puntos litigiosos antes de ir más adelante… Si alguna de mis recientes declaraciones añaden una nueva dificultad, lo lamento, pero fue también por razón de claridad.

        Además, vista la oposición masiva que se prepara en ciertos medios de la Iglesia que piensan volver imposible la actividad de la nueva prelatura, vista la presión incluso de ciertos Estados, me pregunto cómo el proyecto podrá ser realizado en estas circunstancias.

      Me parece que solamente usted puede todavía cambiar el curso de los acontecimientos que se perfilan. Evidentemente no se trata por mi parte de ejercer cualquier presión, sino simplemente de exponerle los hechos y de saber si me equivoco en cuanto a sus intenciones sobre nuestra situación. Si usted lo considera oportuno, en este momento tan delicado, me atrevo a pedir de vuestra bondad una audiencia (lo más discreta posible) a fin de escuchar de vuestra boca vuestra apreciación respecto de nosotros. 

       Dígnese Vuestra Santidad en creer en mi devoción filial y en mi deseo más caro de servir a la santa Iglesia.

Menzingen, domingo 17 de junio de 2012

+Bernard Fellay


PERFIDOS





Los por ahora irreductibles enemigos de N. S. Jesucristo, poseedores de los medios masivos de difusión, no pierden el tiempo y, más allá de las lisonjas propias de quienes se sienten representados por “el rabino Bergoglio” –como afirmara el rabino Bergman-, no dejan ni por un momento de atacar a la Iglesia y mostrar soberbiamente al mundo qué es lo que piensan de la Iglesia, del Vicario de Cristo y de la fe.
Así los medios de los Sposzlki, los Garfunkel y los más anónimos expositores de la mentira mediática, la confusión y, por supuesto, la pornografía, se solazan en ubicar a Francisco –con la ayuda de éste, está claro- en el simple papel de CEO de una gran empresa, dejando en claro qué desean represente para ellos la Iglesia Católica. Así lo hacen saber desde la revista de los millonarios made in USA “Forbes”, que se encargan de editar en Argentina.
Otros, en cambio, prefieren burlarse disfrazando a un monigote farandulesco o, en otro momento, burlándose del Papado a grupas del único tema que les preocupa, que es la adoración de Mammon.
Claro que este anticatolicismo público también es vehiculizado mediante el constante estreno de películas, obras de teatro o musicales afrentosos y de nula calidad artística. Por supuesto que nada de esto tendría lugar si la Iglesia Católica Establecida fuera católica, y no liberal y masónica. Cabe acotar, además, que estas muestras de desprecio y ataques a la Iglesia y nuestra Santa Religión se vienen registrando particularmente en Buenos Aires desde hace muchos años sin que NUNCA el cardenal primado Jorge Mario Bergoglio haya movido un dedo para responder a esta ofensiva, sin que JAMÁS protestara o hiciera actos de desagravio, ni siquiera cuando la mismísima Catedral metropolitana fuera profanada.  
Por supuesto, sabemos que esto no quedará así, que lo que los hombres no limpiaron lo va a limpiar Nuestro Señor -¡ay de ese día para los blasfemos e impostores!- y que finalmente los Garfunkel, Szpolsky, Magnetto y los como se llamen estúpidos servidores de Mammon tendrán que doblar sus rodillas ante Nuestro Señor. Mientras tanto seguirán molestando, ante el silencio abominable de quienes se dicen servidores de Dios.







lunes, 29 de abril de 2013

AVE FÉNIX





Encontré a un amigo muy contento. No es para menos. Acaba de ser confirmado en su tranquilidad y puede decirse a sí mismo: “Ya lo sabía, estoy del lado correcto”.

Mi amigo acaba de leer el último editorial del Padre Bouchacourt, titulado "¿UNA NUEVA ERA?".

Ni bien me ve me dice con aire satisfecho: “¿Qué van a decir ahora los que siempre critican? ¿Qué van a decir los ultras, los extremistas, los que se fueron por derecha? Nada ha cambiado en la Fraternidad y esto lo confirma. No hay nada para decir. El Padre Bouchacourt ha hablado claro, muy claro”.

Bueno –le dije, sin esperar a que recabara mi opinión y tal vez para no dejar que su discurso se agotara es vanas repeticiones-. Este Editorial está muy bien, cómo no. Pero…

-¿Pero qué? –preguntó un tanto impacientado.

-Me pregunto qué pasó con el cisne.

-¿Qué cisne?

-Ese que según el Padre Bouchacourt, en el Editorial anterior, cantaba melodiosamente porque era su último canto. O sea, según su diagnóstico, ese cisne que era el Vaticano II, tras cumplir 50 años, se estaba acabando, se estaba muriendo, tras lo cual llegaría el momento en que Roma volvería a la Tradición. La hora de la muerte para el Vaticano II había llegado. Ahora, tan sólo un Editorial después, el Padre Bouchacourt afirma que el papa Francisco no habla del Vaticano II simplemente porque ¡lo vive! Es decir, lo lleva a la práctica más aún que su predecesor. Amigo, no quiero enturbiar tu alegría, pero dime por favor, si el cisne se estaba muriendo, ¿cómo es que ahora rebosa salud? ¿Cómo está vivito y volando? ¿Puedes explicarme eso? ¿Se trata acaso del “ave fénix” que ha renacido de sus cenizas?

-Bah, eso no tiene importancia, son sólo metáforas, imágenes que se usan para escribir una nota periodística. Lo importante es que se critica a Francisco como se debe…

-Es cierto…

-Hasta lo llama “un populista militante”, palabras bastantes duras.

-¿Populista? ¿Qué quiere decir con eso?

-Y…supongo que alguien que siempre busca apoyarse en el pueblo, en las mayorías, que apela a ellas como fuente de poder. Podría decirse, alguien que quiere complacer a la gente antes que a Dios.

-Ajá. ¿Es alguien que podría por ejemplo decir: “vamos a hacer lo que la mayoría piensa”, aunque esa mayoría se equivoque, como dijo Monseñor de Galarreta? ¿O decir algo sólo para agradar a la opinión pública, aunque no sea cierto, como que “después de las discusiones, nos hemos dado cuenta que los errores que creíamos provenientes del Concilio de hecho son resultado de la interpretación común que se ha hecho de él”, como dijo Monseñor Fellay a la televisión?

-¿Pero eso qué tiene que ver? No tiene nada que ver con esto. El tema ahora es este Editorial.

-¿Ah, nada qué ver? Es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio, evidentemente.

-Igualmente la crítica la hace y eso es bueno.

-Cierto, pero…

-¿Pero qué?

-En este Editorial el P. Bouchacourt dice de Francisco: “¿No hay ahí una contradicción? Tal contradicción es, por desgracia, lo propio del modernismo que denunciaba San Pío X”. Pero ¿acaso puede denunciar la contradicción de otro quien se contradice a sí mismo? Primero dijeron que no iba a haber acuerdo práctico con Roma sin acuerdo doctrinal. Luego, que no hacía falta estar de acuerdo en todo doctrinalmente porque no se podía esperar una conversión de los modernistas, y por eso había que aceptar un acuerdo práctico de Roma. A veces se condenaba el Vaticano II, y a veces se decía de él que no había que exagerar su crítica o que el problema era acerca de su interpretación o que se lo aceptaba en un 95%. Al principio del pontificado de Benedicto dijo Monseñor Fellay que éste era hegeliano y más tarde que quería restaurar la Iglesia. Monseñor Fellay dijo que a partir del 2006 las cosas habían cambiado en favor de la Fraternidad en Roma –y no sólo por el papa sino porque allí había muchos amigos de la Fraternidad-, ahora el padre Bouchacourt no parece acordarse de esos amigos restauracionistas dentro del Vaticano. ¿Cómo es la cosa? Dijo Monseñor Fellay: “Está claro que nosotros no firmaremos un acuerdo si las cosas no son resueltas al nivel de los principios (…) No podemos permitirnos ambigüedades… (el acuerdo) sería construido en zonas grises, y que apenas firmado, la crisis resurgiría en estas zonas grises. Entonces para resolver el problema es necesario que las autoridades romanas manifiesten y expresen de manera clara, de manera que todo el mundo comprenda, que para Roma no hay treinta y seis caminos para salir de la crisis, no hay más que uno solo que vale: que la Iglesia reencuentre plenamente su propia Tradición bimilenaria. El día que esta convicción sea clara en las autoridades romanas, e incluso si sobre el terreno todo está lejos de estar resuelto, los acuerdos serán más fáciles de realizar” (Mons. Fellay, en revista Fideliter 171, mayo junio 2006). Más tarde dijo: “Algunos argumentan que para trabajar “con seguridad” en la Iglesia, en primer lugar, ésta debe limpiarse de todo error. Esto es lo que se dice cuando se afirma que Roma debe convertirse antes de cualquier acuerdo, o que los errores deben ser primero removidos para que podamos trabajar. Pero esta no es la realidad” (Mons. Fellay entrevista a DICI, 7-6-2012). Y en su respuesta a los tres obispos: “Pretender esperar a que todo se arregle para llegar a lo que ustedes llaman un acuerdo práctico, no es realista”. Ahora bien, ¿todo eso no son contradicciones? ¿Así que ahora de repente nos ponemos otra vez duros contra Roma como si antes no hubiese pasado nada? ¿Cómo si no se hubiese provocado una división, y expulsiones y castigos a raíz de la oposición de algunos valientes sacerdotes y un valiente obispo a ponerse en manos de los modernistas de Roma? “No podemos permitirnos ambigüedades”, había dicho Monseñor Fellay, y luego envía a Roma una Declaración doctrinal que mantuvo en secreto porque tenía ambigüedades y contradecía lo que siempre se había dicho en la Fraternidad.
Ahora parece que el espíritu combativo de la Fraternidad, que estuvo durante mucho tiempo sumergido por los discursos moderados, conciliatorios y solícitos hacia los enemigos modernistas de Roma, ahora pareciera que ese espíritu heredero de Monseñor Lefebvre, renaciera como el “ave fénix”. Pero acá lo que demuestra este Editorial de “Iesus Christus” es que el Padre Bouchacourt baila la música que Monseñor Fellay le toque. Porque cuando Monseñor Fellay todavía no perdía las esperanzas de llegar a un acuerdo práctico con Roma, el Padre escribía el epitafio del modernismo, llegando a hablar del "canto del cisne". Ahora que Mons. Fellay, con la "Carta n° 80 a los Amigos y Benefactores", pretende hacernos creer que ha dado un giro de 180° a su estrategia respecto de Roma, volviendo -al menos en el papel, al menos en su discurso- al lenguaje "duro"; el Padre hace exactamente lo mismo.

Moraleja: no se puede confiar ni en uno ni en otro.




PADRE LORANS, FSSPX: NOSOTROS NO CRITICAMOS AL PAPA FRANCISCO: ESTAMOS DE ACUERDO CON ÉL.



NON POSSUMUS





El portavoz de la Fraternidad une las declaraciones de Monseñor Fellay en su última carta, con las del Santo Padre.

El portavoz de la FSSPX negó que su líder, Monseñor Fellay, estuviera criticando al Papa Francisco por su preocupación hacia los pobres en una carta reciente a sus seguidores.

« Es un análisis de la presente situación actual que enfrenta la Iglesia, no una crítica de la preocupación del Papa Francisco por los pobres” dijo el Padre Alain Lorans, portavoz del grupo tradicionalista, los cuales no poseen estatus canónico en la Iglesia.

Reuters reportó en un artículo del 19 de abril que Monseñor Fellay, superior general de la FSSPX, había “empezado a criticar… al Papa Francisco por el acercamiento popular que ha tomado desde su elección el mes pasado”.
Este artículo sugirió que Monseñor Fellay había “discrepado públicamente con el acercamiento hacia a los pobres del Papa Francisco, el cual él cree que se produce a expensas de llevar a las almas hacia su salvación y denunciar los pecados contra la fe y la moral”.

Reuters basó su reporte en una extrapolación de la carta a los amigos y benefactores del 14 de abril. En esa carta, Monseñor Fellay recalcó que la Iglesia siempre había tenido una “verdadera preocupación” por los “pobres, los más desfavorecidos, los relegados, los enfermos” Pero añadió que si se reduce “a la pura filantropía y al antropocentrismo, entonces la Iglesia ya no cumple su misión, no conduce las almas a Dios,lo cual no puede hacerse realmente más que a través de medios sobrenaturales, la fe, la esperanza, la caridad, la gracia”.

Imploró al Papa Francisco “no dejen que las almas se pierdan por no recibir más la sana doctrina”.

Y pregunta: “¿De qué sirve dedicarse a los hombres si se les oculta lo esencial, el fin y el sentido de sus vidas, y la gravedad del pecado que los aleja de aquello?” 

Monseñor Fellay suplicó que se denuncien los pecados contra la fe y la moral para evitar la condenación. “La razón de ser de la Iglesia es para salvarlos (a los pecadores) y para ayudarlos a evitar la desgracia de su perdición eterna”, dijo. “Evidentemente, esto no será del agrado del mundo”, dijo, además que la historia ha mostrado que “se volverá contra la Iglesia, frecuentemente con violencia”.

Pero en comentarios al Register el 22 de abril, el Padre Lorans disintió con el reporte de Reuters y en cambio sostuvo que los comentarios del líder de la FSSPX estaban en sintonía con la Iglesia. Sin embargo, los siguientes comentarios ilustran que la organización todavía tiene un largo camino por recorrer para alcanzar la comunión con la Iglesia.

« (Los comentarios de Monseñor Fellay) pueden ser comparados a un pasaje de la primera homilía del Papa (a los cardenales en la Capilla Sixtina, el 14 de marzo),” dijo y se refiere a estas palabras de Francisco: “Podemos caminar cuanto queramos, podemos construir tantas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, no vale. Nos convertiríamos en una ONG filantrópica, pero no seríamos la Iglesia, esposa del Señor”.

Luego el Padre Lorans citó las palabras de la carta de Monseñor Fellay  y señaló su semejanza: “La caridad por los pobres, los más desfavorecidos, los relegados, los enfermos, siempre ha sido una verdadera preocupación de la Iglesia y no hay que prescindir de ello; pero si esto se reduce a la pura filantropía y al antropocentrismo, entonces la Iglesia ya no cumple su misión, no conduce las almas a Dios, lo cual no puede hacerse realmente más que a través de medios sobrenaturales, la fe, la esperanza, la caridad y la gracia”.

En su carta, Monseñor Fellay notó otras preocupaciones que empezaron antes del pontificado del Papa Francisco. Él resaltó cómo aquellos que se adhieren a la Tradición de la Iglesia son penalizados, mientras que “aquellos que profesan doctrinas heterodoxas o realizan verdaderos sacrilegios en modo alguno son inquietados. Esa es la lógica del abuso de poder”.

Sin embargo, como lo ilustró el Santo Padre en su reafirmación de la “Valoración Doctrinal” de la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas, el comentario de Monseñor Fellay parecería ser incorrecto.

Él dijo que cree que solamente el Sucesor de Pedro puede salvar a la Iglesia, y  aconsejó “que el Santo Padre se rodee de vigorosos defensores de la fe”.

“Que los nombre en las diócesis importantes”, dijo. “Quiera a través de documentos importantes proclamar la fe, perseguir el error, sin temer las contradicciones, sin temer los cismas, sin temer desafiar las disposiciones pastorales del Concilio (Vaticano II)”.

El último comentario acerca del Vaticano II parecería indicar que la FSSPX ha fijado su curso.

En la entrevista de junio 27 de 2012, Monseñor Agustín DiNoia, secretario de Ecclesia Dei, analizó la evaluación de la FSSPX respecto al Concilio Vaticano II:
« Decir que (los documentos del Vaticano II) no son obligatorios es un sofisma. El Concilio contiene franjas del magisterio ordinario que es de fide divina”.
« No hay nada en el Concilio que sea contrario a la Tradición y… cada texto, cada parte de él que es controversial, debe ser leído en contexto con el Concilio y a la luz de la Tradición. Me parece que, a pesar de sus dificultades, ellos deberán hacerlo”.

Edward Pentin es el corresponsal en Roma del Register.



MONS. LEFEBVRE: REPUDIAR LA IGLESIA REFORMADA Y LIBERAL



“En la Iglesia no hay ningún derecho, ninguna jurisdicción que pueda imponer a un cristiano la disminución de su fe, todo fiel puede y debe resistir a aquello que afecte su fe, apoyándose en el catecismo de su niñez. Si se encuentra en presencia de una orden que lo pone en peligro de corromperla, la desobediencia es un deber imperioso.
Tenemos el deber de desobedecer y de conservar la tradición porque estimamos que nuestra fe está en peligro a causa de las reformas y las orientaciones posconciliares. Agreguemos esto: el mayor de los servicios que podamos hacer a la Iglesia y al sucesor de Pedro es repudiar la Iglesia reformada y liberal. Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, ni es liberal ni puede ser reformado”.

Monseñor Marcel Lefebvre, “Carta abierta a los católicos perplejos”, Capítulo XVIII.