jueves, 18 de septiembre de 2014

LA NO RESISTENCIA DE LA NEO-FSSPX





Es interesante de examinar cómo la política actual de “no-resistencia” de la Neo-FSSPX, en favor del branding de “preservación y construcción”, según dijo recientemente el Padre Simoulin, siguiendo el estilo y las enseñanzas de Mons. Fellay, se ha venido imponiendo desde hace muchos años, aunque hoy desembozadamente, mas por aquel entonces más sutilmente, sin atreverse del todo a decir lo que hoy se afirma.

Así por ejemplo tenemos un número de la revista Iesus Christus, del Distrito América del Sur, donde en un editorial el P. Bouchacourt decía lo siguiente:

“Es necesario subrayar que la Fraternidad San Pío (sic) no fue fun­dada CONTRA el concilio, el modernismo y los errores actuales, sino PARA defender de la (sic) Tradición multisecular de la Iglesia, para salvar el sacerdocio católico y la Misa tradicional, que sin duda habrían desaparecido si Monseñor Lefebvre no hubiera resistido como lo hizo. Sin él y sin Monseñor de Castro Mayer, Obispo de Campos (Brasil), las reformas de Vaticano II se habrían impuesto sin encontrar resistencia eficaz, hacién­dose tabla rasa con la Tradición católica”. (Iesus Christus N° 106 pág. 4, Julio/Agosto de 2006).   

El Superior de Distrito de entonces usa de las mayúsculas –para que quede bien claro- para plantear una construcción gramatical que parece contrastar dos cosas que van unidas, esto es, la defensa de la Tradición, el Sacerdocio católico y la Misa por un lado y el combate al modernismo y los errores salidos del Vaticano II, por el otro. Porque a pesar de que luego señala la resistencia de Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer a estos errores, sin la cual resistencia no se habría conservado aquella Tradición, lo que se quiere dejar claro allí es que pueden separarse esas dos cosas que van juntas. Pues la defensa y conservación de la Misa, el Sacerdocio y la Tradición llevan implícitos la resistencia activa a todo aquello que siempre ha de oponérsele, muy particularmente desde el Vaticano II. Por lo tanto el P. Bouchacourt debió haber dicho que la FSSPX fue fundada para defender la Tradición y salvar el Sacerdocio católico y la Misa tradicional, por lo tanto y también para combatir y oponerse enérgicamente al concilio y su reforma modernista ya que para defender el bien se debe combatir al mal que lo amenaza. Nuestro Señor se encarnó para redimirnos, pero también “para deshacer las obras del demonio” (1 Jn. 3,8). Los Fariseos lo entendieron bien, y si lo mandaron crucificar no fue por querer “preservar y construir” sino por combatirlos a ellos, por estar en su contra.

Hoy el P. Simoulin opone o separa al “Monseñor de las batallas” del “Monseñor del sueño de Dakar”. Pero todo católico verdadero es alguien que está siempre en medio de una batalla. A veces esa batalla se manifiesta sólo en un combate interior y a veces esa batalla se manifiesta más explícitamente en un combate exterior. A veces el combate afloja y a veces recrudece, pero nunca desaparece, pues siempre los enemigos interiores y exteriores están rondando para hacernos caer. Y además Mons. Lefebvre como muchísimos santos tuvo que empezar esa batalla exterior con miembros de su propia congregación del Espíritu Santo. Esto el P. Simoulin no lo dice. El P. Simoulin utiliza una expresión como “el sueño de Monseñor no fue partir de un tajo a los herejes”, para con eso tratar de asustar a los miembros de la Fraternidad que temen el extremismo imbécil de algunos sedevacantistas. No es el sueño de nadie salir a combatir herejes pero es el deber de todo católico combatir por Cristo Rey y en ese combate debe enfrentar a las herejías. No otra cosa hizo la Iglesia hasta la muerte de Pío XII. Decía Gómez Dávila que “Cuando el católico se defiende mejor contra los vicios que contra la herejía, ya es poco el cristianismo que queda en su cabeza”. Y cuando se empieza a decir que la resistencia es algo secundario y subalterno, precisamente cuando el enemigo más arrecia, es evidentemente ya muy poco el sentido católico que queda en la cabeza de quien lo dice. Cuando se empieza a hablar como habla el enemigo, es porque el enemigo ha vencido.

Confirma la actitud ambigua del P. Bouchacourt, en el referido editorial, que parece querer disculpar la beligerancia de Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer, un párrafo que vendrá después en la misma página:

“Lo que realiza en la actualidad (la FSSPX, nota del blog) corresponde a lo que se hacía en la Iglesia entera hace cincuen­ta años y que dio tantos hermosos frutos. Obran­do en esta necesaria restaura­ción, abrió seis seminarios, más de ciento cincuenta Prioratos en todos los continentes, y conti­núa expandiéndose. No lleva adelante este combate por sí misma sino por el honor de la Iglesia, del Papa y los obispos. Así como rechaza vigorosamen­te el sedevacantismo, que niega la autoridad de este Papa como Vicario de Cristo en la tierra, así también pide al Sumo Pontí­fice y a los Obispos que empren­dan un estudio doctrinal de los textos del último Concilio para que se den cuenta de que se oponen a la enseñanza constan­te de la Iglesia durante dos mil años. Lo causa principal de la pérdida de la fe de los católicos y de la sociedad tiene allí su raíz”. (Iesus Christus N° 106 pág. 4, Julio/Agosto de 2006.)

Allí se ve que usa la locución conjuntiva “así como”, de sentido comparativo, para afirmar primero taxativamente que la FSSPX “rechaza vigorosamente el sedevacantismo”, pero luego en vez de igualar el sentido afirmativo del primer enunciado diciendo que también la FSSPX rechaza vigorosamente el modernismo que procede del último concilio, el P. Bouchacourt baja el tono y ya no tiene rechazo ni vigor, sino que termina por decir que luego de rechazar rotundamente el sedevacantismo sin embargo no rechaza con esa fuerza los errores de las autoridades romanas, sino que pide que emprendan un estudio doctrinal del último concilio para que se den cuenta de sus errores. Es decir que es durísimo con el sedevacantismo (“rechazo vigoroso”) pero es blando con el liberalismo y el modernismo (“pedimos que emprendan un estudio doctrinal”). El P. Bouchacourt, adoptando por entonces la posición oficial de la FSSPX, no rechaza las herejías para no enemistarse con las autoridades romanas (respeto humano) y porque la Fraternidad, como dijo antes, no fue fundada “contra” el error, sino “a favor de”. De tal forma que usa el mismo lenguaje que los liberales, que en definitiva no son sino hombres mediocres, lo cual nos hace acordar a Ernest Hello cuando decía que a los hombres mediocres “Toda afirmación les parece insolente, pues excluye la proposición contraria”.


Esto ocurría ya tempranamente en el año 2006. El veneno sutil de la indefinición, el temor a la condena, a la denuncia vigorosa del error aunque el que lo predique sea una autoridad de la Iglesia o un superior, se fue introduciendo de a poco y contaminando cada vez más todas las estructuras de una congregación donde hoy los sacerdotes y fieles, temerosos, ya no osan señalar al error excepto que este se encuentre muy lejos de toda posible represalia. Esto no tiene otra palabra para definirlo sino ésta: cobardía.

LA NEO-FSSPX ES MUY SIMPÁTICA... ¡VIVA EL REBRANDING!


IMÁGENES QUE PUBLICA LA NEO-FSSPX




"Y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a bailar" (Éxodo 32, 6)


DE LOS ARCHIVOS GRÁFICOS DEL FSSPX'S NEW LOVELY BRANDING:

 Por la cabeza se pudre el pez...

  ¿Refrescando la imagen de la FSSPX?


 "Todos los caminos conducen a Roma"

La "moda romana" llega a Australia... (publicada en el sitio oficial de la FSSPX de USA)




Don't worry, be happy...



R.P. ALTAMIRA.- SERMÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ.

"EXAGERADOS E IMPRUDENTES"




"...muchos de los que se llaman católicos ayudan a los revolucionarios. Son éstos, siempre "moderados", que estiman la "tranquilidad pública" como el bien supremo. Esos católicos tolerantes, condescendientes, blandos, dulces, amables en extremo con los masones y furiosos enemigos de Jesucristo, guardan todo su mal humor para los que gritan ¡Viva la Religión! y la defienden sufriendo continuas penalidades y exponiendo sus vidas. Para ellos estos últimos son "exagerados e imprudentes”, que todo lo comprometen, con perjuicio de los intereses de la Iglesia".


Mons. Ezequiel Moreno Díaz

Matko Najświętsza - Santísima Madre - Henryk Mikolaj Gorecki, op. 54


martes, 16 de septiembre de 2014

EL TRADICIONALISMO DE COMBATE








En la mira de un eventual acuerdo subyacente, evocamos un “tradicionalismo de combate” apoyándonos en textos de P. Eugene y de Monseñor Lefebvre, a los cuales conocí muy bien. Pues el viernes pasado, tuve la gracia –el privilegio- de entrevistarme largamente con el buen Padre Avril, que me aseguró sus oraciones para recuperar mi salud, pues supo de su deterioro.

El Padre Avril es, siempre ha sido, un combatiente. En el número 234 de su boletín “Nuestra Señora de la Santa Misa” de septiembre de 2014, escribió:

« La fe, es un compromiso de honor y de vida, hay que estudiarla y profundizarla constantemente. Pues hay que vivirla totalmente. La fe hay que irradiarla, anunciarla, expandirla y hoy más que nunca: defenderla.

Ese es nuestro estricto deber de estado, especialmente porque estamos en estado de legítima defensa. El único combate es el combate integral para defender la fe integral con una intransigencia integral, porque éste es el combate contra el error integral, la mentira integral y el odio integral. (…) Llevar a cabo el buen combate, es la única manera de vivir nuestra Misa: ofrecernos para ser inmolados y merecer la luz y la alegría de la contemplación eterna de amor.

Asimismo, quien rechaza el combate es un felón, quien huye del combate se desploma en la gehena.

¿Merecerá usted este reproche feroz, completamente justificado, de San Pio X: “En nuestros días más que nunca, la fuerza de los malos es la cobardía y debilidad de los buenos, y todo el nervio del reino de Satán reside en la blandura de los cristianos”? Hoy es la hora de una fe heroica, en una esperanza heroica, por una victoria heroica”.

Hoy, el lábaro de la victoria, es la subida heroica hasta el altar de Dios sobre “la montaña santa, al sitio donde habita, cerca del Dios de mi alegría”. Es allí que Él se dirige a nosotros en su poder: “Tened confianza, yo he vencido al mundo”. Quien se niega al combate es un felón”.


¡Gracias Padre Avril por recordarnos esta verdad!

Vea otros artículos del Padre Avril:




CASTELLANI, MACBETH Y LA NEO-FSSPX





“Me hace acordar lo que dijo el Nuncio Zanín a un amigo mío que si yo me declaraba culpable (de lo que no había hecho) me perdonaría. De modo que tenía que cometer otro pecado (mentir) para obtener perdón. Esta situación ridícula (aunque trágica para mí en aquellos tiempos) puse en solfa en el N° de Abril (“CATECISMO”) aludiendo humorísticamente a que para librarse de castigos injustos, un inocente tenía que perpetrar un pecado, mentir. Evidentemente a un inocente no se le puede “perdonar”; pero se puede (y debe) averiguar si lo es, Almenos escuchándolo; y en ese caso, hacerle justicia e incluso reparación.
No me doy por inocente, sino por pecador; pero no de aquello que me achacaban al rumbo.”

P. Castellani, Periscopio, 11 IV 69, Jauja N° 30, Junio 1969.


El Padre Castellani nos hace recordar con sus palabras, inevitablemente, el famoso “acto de misericordia” de Benedicto XVI hacia los obispos de la FSSPX cuando el “levantamiento de las excomuniones” inexistentes, que la FSSPX aceptó para “librarse de castigos injustos” como dice Castellani, cubriendo la aceptación de la mentira con la excusa de la “caridad” para llegar con su obra de apostolado a una mayor cantidad de gente.

Esa situación ridícula que involucró con distinto grado de responsabilidad a las autoridades y los miembros que consintieron por entonces en la Fraternidad, nos lleva a pensar en un ensayo de Chesterton que con su habitual lucidez indaga en el tema central de una tragedia. Nos estamos refiriendo a “Los Macbeth”. “La base de toda tragedia –dice allí el maestro inglés- es que el hombre vive una vida coherente y continua”. Pero Macbeth tiene una gran idea que lo hundirá y que Shakespeare plasma de maravilla, este hecho que Chesterton sintetiza así: “No se puede realizar una cosa descabellada para gozar después de un estado de razón”. Y así como “la loca resolución de Macbeth no es un remedio”, el “perdón” obtenido sin la verdad y sin justicia ni reparación por la Fraternidad no ha hecho más que abrirle la puerta a un estado de incoherencia, sinrazón y convulsiones que han acabado con la “normalidad” de la congregación, dividiéndola y llevándola a perder su identidad inicial. Y de un modo u otro todos los que han sido partícipes de tal decisión descabellada participan de sus nefastas consecuencias (estén hoy dentro o fuera de la FSSPX), hasta tanto no se repare el daño de tal acción, y se asuma plenamente tal acto como lo que fue. Pero desde luego que ese sinceramiento significaría para las actuales autoridades tener que dar un paso al costado y volver a desandar el camino, cosa que a todas luces no se quiere ni puede hacer pues “si usted toma una decisión morbosa, no conseguirá otra cosa que volverse más morboso; si comete algún acto ilegal, el único resultado que obtendrá será meterse en una atmósfera mucho más sofocante que la de la ley” (Chesterton). De manera que un acto tras otro trajo la limitación de la FSSPX en esa atmósfera sofocante del liberalismo, realizando actos injustos, despóticos e ilegítimos, como consecuencia de toda una serie de medidas aberrantes que caracterizan esta su tragedia, llegando incluso a usar a la Santísima Virgen con las “cruzadas de rosarios” para justificar sus trapisondas.

Tragedia que sin embargo no parece tener como protagonista destacado una figura de la talla heroica de Macbeth, derrotado por el fatalismo supersticioso, sino, como corresponde a estos tiempos vacuos de liberalismo y corrección política, a una figura que busca consenso mediante sonrisas diplomáticas y maniobras nimbadas de “santidad”, pregonadas por una empresa de “branding”. Sólo un acto público de contrición podría detener el castigo que se ha cernido desde el Cielo por tan grave infidelidad.



CÓMO OPERA LA HEREJÍA MODERNISTA


EPISTOLA AL P. CASTELLANI






Córdoba, 23 de julio de 1967.


El mensaje escondido de la eterna sonrisa,
con que mira la vida, con su sed de palabras,
ensanchó la medida de mi molde pequeño,
en la simple estructura de su ser y su casa.

Después de visitarlo, me parecieron huecas
las cosas aparentes que en la voz nos hermanan
y descubrí que Cristo vivía más profundo
en su mirada inmensa, que en todas mis nostalgias.

No tuvo que esforzarse para enseñarme cosas,
yo llegué hasta su vida con mi presencia trágica,
creyendo que un pasado de noches angustiosas
le daban a mi bronce sonido de campanas.

Se limitó a mirarme, le interrumpí la cena
y aguantó la insolencia de mi musa porfiada
y la calle que luego se encadenó a mis pasos
me resultó de pronto dolidamente larga.

No estaba preparado para tantas lecciones
y el pulso de mi vida, por la ciudad extraña,
creció hasta la provincia donde dejé mis sueños
y sentí por mis versos algo así como lástima.

Es difícil al hombre declararse pequeño,
cuando cree que camina cargadas las espaldas
de cosas que le duelen, con el dolor sin nombre
que en la arista más simple se vuelve resonancia.

Es difícil y hermoso descubrir la medida
de quién lo dice todo, cuando no dice nada
y regresar despacio, resolviendo el silencio
en la gran sinfonía de la carne y el alma.

Yo aprendí muchas cosas la tarde que nos vimos
y me siento usurero de toda esa ganancia
y quiero cuando muera que pongan en mi tumba:
“Comprendió a Castellani’’ y una Cruz y una Espada.



Francisco Berra

¿ESTÁ VACANTE LA SEDE? - POR EL R.P. DOMINIQUE BOULET.- PARTE 7

Traducción de Alejandro Villarreal.




4.3. El caso del Cardenal Siri:
Algunos sedevacantistas argumentan que existieron serios defectos que afectaron los Cónclaves en la elección de los Papas Juan XXIII, Pablo VI y entonces, consecuentemente, la de Juan Pablo I y Juan Pablo II. Se afirma que el Cardenal Giuseppe Siri, el ex Arzobispo de Génova, Italia, fue electo papa durante los cónclaves de 1958 y 1963 y posiblemente en el de 1978. El Cardenal Siri fue extremadamente popular en Italia, principalmente por su fuerte compromiso social en Génova. Él también fue considerado un impetuoso conservador, aunque él no tomó una posición pública en defensa de la Tradición durante el II Concilio Vaticano. Así, aparentemente, el Cardenal Siri hubo sido ‘elegido’ papa en el cónclave que siguió a la muerte del Papa Pío XII. Algunos van más lejos y nos dicen que él aceptó la elección de sus colegas cardenales, y que tomó el nombre de Gregorio XVII. Poco tiempo antes de hacer pública dicha ‘elección’, un grupo de cardenales se le habrían rebelado y lo forzaron a renunciar al supremo pontificado. Entonces, el Cardenal Roncalli fue elegido y apareció ante el mundo como el Papa Juan XXIII. Algunos sedevacantistas mostraron un reporte del FBI para demostrar dicha tesis. Ellos agregaron que el ‘Papa Siri’, secretamente eligió cardenales para que su causa tuviese éxito en el futuro. Francamente, tal teoría no tiene sentido por muchas razones. Primero que todo, existe una ley en la Iglesia que obliga a que todos los procedimientos del cónclave se lleven a cabo en secreto, bajo pena de excomunión para el que rompa dicha condición. Incluso si el Cardenal hubo sido propiamente electo como papa, es un hecho que él nunca se mostró en público. Él estuvo entre los Cardenales quienes juraron fidelidad tanto al papa Juan XXIII como al papa Pablo VI. Después de los cónclaves de 1958 y 1963, él regresó a su diócesis en Génova. En 1969, aunque con reticencia, él adoptó el Novus Ordo Missae. Mientras tanto, un sacerdote francés, el Padre Guérin, había establecido una comunidad ‘conservadora’ de sacerdotes en Génova. En los setentas, el Padre Guérin vivía en París, Francia, donde semanalmente decía la Misa del Novus Ordo, completamente en latín, con birrete e incienso, a la cual yo fui un en par de ocasiones. Conozco personalmente a dos miembros de la comunidad de Fr. Guérin quienes fueron ordenados sacerdotes por el Cardenal Siri, ellos realizan su apostolado en Francia y dicen la Misa del Novus Ordo. Su ordenación fue celebrada con la Nueva Misa, aunque de una forma más conservadora. Finalmente, el Cardenal Siri falleció en 1989. Pero la razón más importante por la que descartaríamos la teoría del ‘Papa Siri’ es el principio fundamental de la aceptación pacífica de un papa por la Iglesia Universal como signo y efecto infalible de una elección válida. Todos los teólogos están de acuerdo en este punto. El Cardenal Billot dijo:

P. HUGO RUIZ V.- SERMÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ.

lunes, 15 de septiembre de 2014

15 DE SETIEMBRE - LOS SIETE DOLORES DE LA SMA. VIRGEN




DE LA GRAVEDAD DE LOS PECADOS DEL SACERDOTE – SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO





I. GRAVEDAD DE LOS PECADOS DEL SACERDOTE

Gravísimo es el pecado del sacerdote, porque peca a plena luz, ya que pecando sabe bien lo que hace. Por esto decía Santo Tomás que el pecado de los fieles es más grave que el de los infieles, “precisamente porque conocen la verdad” (...). El sacerdote está de tal modo instruido en la ley, que la enseña a los demás: Pues los labios del sacerdote deben guardar la ciencia, y la doctrina han de buscar su boca [Malaquías 2, 7]. Por esta razón dice San Ambrosio que el pecado de quien conoce la ley es en extremo grande, no tiene la excusa de la ignorancia (...). Los pobres seglares pecan, pero pecan en medio de las tinieblas, del mundo, alejados de los sacramentos, poco instruidos en materia espiritual; sumergidos en los asuntos temporales y con el débil conocimiento de Dios, no se dan cuenta de lo que hacen pecando, pues “flechan entre las sombras” [Sal 10, 3], para hablar con el lenguaje de David. Los sacerdotes, por el contrario están tan llenos de luces, que son antorchas, destinadas a iluminar a los pueblos Vosotros sois la luz del mundo [Mt 5, 14].

A la verdad, los sacerdotes han de estar muy instruidos al cabo de tanto libro leído, de tantas predicaciones oídas, de tantas reflexiones meditadas, de tantas advertencias recibidas de sus superiores; en una palabra, que a los sacerdotes se les ha dado conocer a fondo los divinos misterios [Lc 8, 10]. De aquí que sepan perfectamente cuánto merece Dios ser amado y servido y conozcan toda la malicia del pecado mortal enemigo tan opuesto de Dios, que, si fuera capaz de destrucción, un solo pecado mortal, lo destruiría, según dice San Bernardo: “El pecado tiende a la destrucción de la bondad divina” (...); y en otro lugar; “El pecado aniquila a Dios en cuanto puede” (ib). De modo que como dice el autor de la “Obra imperfecta”, el pecado hace morir a Dios en cuanto depende de su voluntad (...). En efecto, añade el P. Medina “el pecado mortal causa tanta deshonra y disgusto a Dios, que si fuera susceptible a la tristeza, lo haría morir de dolor” (...).

MALAS PRIMICIAS NUESTRAS






Rorate Coeli publica, «justo a tiempo para el Sínodo de la Familia», dos primicias de la Argentina para el mundo. Tales, que a nuestra patria (bien acompasadas ambas con un pontificado al menos impar) le han merecido los sugestivos bíblicos títulos de sol de la Iglesia universal y ardiente luz de las naciones. Se trata de dos sucesos ocurridos en el lapso de sólo dos días, y que sugieren una síntesis que el Antiguo Testamento hubiese retenido imposible: la de Sodoma con Jerusalén.

Ahí están, arrasando con toda explicación, primero la "bendición" (que el párroco se apuró en aclarar que no era boda) de una yunta de hombre y hombre, uno de ellos transexual, asunto recientemente abordado aquí. Fue en Santiago del Estero, tierra de proverbiales siestas, no exentas (por lo que consta) de pesadillas. Ni faltó el pasaje de las bodas de Caná, leído y glosado en la ocasión por el sacerdote, para mayor irrisión del sacramento del matrimonio.


El día previo, como en una película de absurdo y de terror todo en una, se había celebrado el bautismo de la hija de una coyunda transexual en la ciudad entrerriana de Victoria. Merced a la nueva legislación que permite la "elección de género", el que nació varón ahora se llama Karen, y aquella de la que el partero exclamó "¡niña!" hoy es Alexis, aunque ambos mutantes volvieran momentáneamente al uso natural de sus respectivos sexos para poder concebir y parir a su hija, que llamaron Génesis (justamente en Génesis, 19  puede leerse el juicio de Dios sobre aquellas ciudades abominables que quedaron sepultadas en azufre). En este caso, el sacerdote se jactó de no haber sido criticado por ningún otro párroco. «Cada uno pensará lo que quiera pero ante todo está el respeto. Siempre es bienvenido un fiel más a la casa de Dios y él sólo puede juzgarnos», abundó.

No se sabe ya cuál de los agentes del caos resulta más eficaz: si los ideólogos (eclesiásticos incluidos), que actúan febrilmente desde cátedras episcopales y universitarias, editoriales, etc. O aquellos idiotas babeantes que, investidos de un sacerdocio que degradan con su sola presencia, capitulan ante todas las embestidas de los profanadores. Si la astucia de los malos o la exasperante lenidad de los babiecas.

Lo que sí arroja una respuesta -a esta altura casi obvia incluso en las más remotas latitudes católicas, debido a la proyección universal de aquella que era la causa local de tal quebranto- es lo que sugiere un tan lacónico como certero comentario con que concluye la noticia que citábamos al comenzar: podría ser útil, apenas con propósito de registro histórico, recordar quién estuvo mayormente a cargo de la Iglesia argentina durante la mayor parte de las dos pasadas décadas, responsable en diversos niveles de todos los nombramientos episcopales para la Argentina (excepto por un puñado de conservadores que fueron impuestos por Benedicto XVI ), dando con ello el tono para la Iglesia en su país.



NOTA: Apenas publicadas estas líneas, un diario local publica las impresiones del padre Joaquín Núnez, «que realiza su tarea pastoral en las villas de la ciudad [de Rosario]». De veras no podría expresarse mejor un programa tan deletéreo con más economía de palabras. Cuando el cura, de visita en la Santa Sede, le solicitó al Obispo de Roma poder aplicar "una mayor apertura en la administración sacramental", éste fue clarísimo: dale para adelante.


DIECIOCHO MESES CON FRANCISCO: CITAS ESCOGIDAS PARA DESPABILAR A INCAUTOS









« Os expreso, por último, mis mejores deseos y oraciones para que vuestras vidas puedan glorificar al Altísimo y dar alegría a los que os circundan. ¡Feliz fiesta a todos vosotros! »  (Saludos destinados a la comunidad musulmana por el fin del Ramadán :http://es.radiovaticana.va/news/2013/08/02/la_base_es_el_respeto_mutuo,_francisco_a_los_musulmanes/spa-716491)

« Mis felicitaciones más fervientes por la gran fiesta de Pesaj. El Omnipotente, que ha liberado a su pueblo de la esclavitud de Egipto para guiarlo a la tierra prometida, siga librándolos de todo mal y los acompañe con su bendición. Les pido que recen por mí. »https://www.aciprensa.com/noticias/el-papa-saluda-al-rabino-de-roma-por-la-pascua-judia-82652/ - http://tradiciondigital.es/2014/03/31/el-extrano-pontificado-del-papa-francisco-%E2%80%A2-la-cuestion-del-judaismo/


« Dios sigue obrando en el pueblo de la primera Alianza y hace nacer tesoros de sabiduría que brotan de su encuentro con la Palabra divina. »(Evangelii Gaudium, § 249 : https://www.aciprensa.com/Docum/evangeliigaudium.pdf)

« Si un niño recibe su educación de los católicos, protestantes, ortodoxos o judíos, eso no me interesa. A mí lo que me interesa es que lo eduquen y le quiten el hambre. » http://tradiciondigital.es/2013/08/02/no-le-importa-la-educacion-catolica-sino-que-les-quiten-el-hambre/

domingo, 14 de septiembre de 2014

R.P. TRINCADO - SERMÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ





La Cruz de Cristo fue descubierta el año 326 por Santa Elena, madre del emperador Constantino. Permaneció la Cruz en la iglesia del Santo Sepulcro, que fue dedicada el 14 de septiembre de 335; de ahí la fecha de esta fiesta. Pero hoy también se conmemora la recuperación de la Cruz de manos de los persas, acontecimiento que tuvo lugar el 14 de septiembre del año 630. En el año 615 el rey persa Cosroes invadió la Tierra Santa y ayudado por los judíos y samaritanos destruyó, a su paso, todo lo que encontró de católico. Y aunque dejó el sepulcro de Cristo intacto, se llevó el fragmento de la Cruz que Santa Elena había dejado allí, el cual se encontraba dentro de un cofre de plata. Se dice que Cosroes se hizo un trono en una alta torre, en que se sentaba con la Cruz a su derecha, denominándose a sí mismo "el padre". 

Catorce años estuvo la Cruz en poder de los persas hasta que el emperador bizantino Heraclio logró recuperarla, una vez asesinado Cosroes por un hijo suyo. El emperador había pensado hacer entrar la Cruz a la ciudad por la misma puerta por la que Cristo había pasado humildemente sobre un asno antes de su Pasión. En la procesión, Heraclio llevaba sobre sus hombros el relicario con el santo Madero. Entonces sucedió un milagro: repentinamente aumentó tanto el peso de la Cruz, que el emperador fue incapaz de dar un paso más. El Patriarca San Modesto, reparando en el oro, púrpura y piedras preciosas de que iba cubierto el emperador, le dijo: «Señor, ¡no sea que ese ornato que ostentáis esté poco en armonía con la pobreza y la humildad de Cristo caminando cargado con la Cruz!» Ante estas palabras Heraclio se descalzó y se puso un vestido pobre, y entonces sí pudo llevar cuesta arriba el sagrado Leño con facilidad, hasta el mismo lugar del Calvario en que fue fijado cuando el Redentor del mundo murió clavado en él.

COMENTARIOS ELEISON - PAPAS FALIBLES




Número CCCLXXIV (374)
13 de septiembre de 2014

PAPAS FALIBLES

Mons. Williamson



Ni los liberales ni los sedevacantistas aprecian que se les diga que ellos son como cara y ceca de una misma moneda, pero es cierto. Por ejemplo, ninguno de los dos puede concebir una tercera alternativa. Vean por ejemplo en su Carta a los Tres Obispos del 14 de abril de 2012, como Monseñor Fellay no podía ver una alternativa a su liberalismo que no fuera el sedevacantismo. A la inversa, para muchos sedevacantistas si uno acepta que alguno de los Papas Conciliares ha sido realmente Papa, entonces uno no puede ser sino un liberal, y si uno critica al sedevacantismo, entonces uno promueve el liberalismo. ¡Pero de ninguna manera!

¿Por qué no? Porque ambos están cometiendo el mismo error de exagerar la infalibilidad del Papa. ¿Por qué? ¿Es posible que sea porque ambos son hombres modernos que creen más en personas que en instituciones? ¿Y por qué debe ser esa una característica del hombre moderno? Porque más o menos a partir del Protestantismo en adelante, menos y menos instituciones han verdaderamente buscado el bien común, y más y más algún interés privado tal como el dinero (mi derecho sobre ti), lo cual por supuesto disminuye nuestro respeto por ellas. Por ejemplo, buenos hombres salvaron por un tiempo a la podrida institución moderna bancaria para que no tuviera inmediatamente todos sus perversos efectos, pero los podridos banksters actuales están finalmente mostrando lo que las instituciones malas del sistema bancario de reserva fraccional y de los bancos centrales eran, en sí mismos, desde el principio. El Diablo está en las estructuras modernas gracias a los enemigos de Dios y del hombre.

Entonces es comprensible si los Católicos modernos han tendido a poner demasiada fe en el Papa y demasiada poca en la Iglesia, y aquí está la respuesta a ese lector que me preguntó por qué yo no escribo sobre la infalibilidad de la misma manera que lo hacen los manuales clásicos de teología católica. Esos manuales son maravillosos a su manera, pero todos han sido escritos antes del Vaticano II y tienden a asignar al Papa una infalibilidad que pertenece a la Iglesia. Por ejemplo, la cumbre de la infalibilidad es pasible de ser presentada en esos manuales como una solemne definición por parte del Papa, o del Papa con un Concilio, pero de cualquier manera por el Papa. El dilema liberal-sedevacantista ha sido la consecuencia, y además como un castigo por esa tendencia a sobrevalorar la persona y subvalorar la institución porque la Iglesia no es una institución meramente humana.

Pues, primero, el casquete de nieve que es el Magisterio Solemne sobre la montaña que es el Magisterio Ordinario, es su cumbre solamente de una manera muy limitada – es totalmente sostenido por la cumbre rocosa por debajo de la nieve. Y, segundo, por el más autorizado texto de la Iglesia sobre la infalibilidad, la Definición del Concilio verdaderamente católico que fue el Vaticano I (1870), sabemos que la infalibilidad del Papa proviene de la Iglesia y no a la inversa. Cuando el Papa compromete todas las cuatro condiciones necesarias para la enseñanza ex cathedra, entonces, dice la Definición, él posee “aquella infalibilidad de la que el Divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina.” ¡Pero por supuesto! ¿De dónde más puede provenir la infalibilidad sino de Dios? Los mejores de los seres humanos, y algunos Papas han sido muy buenos seres humanos, pueden ser inerrantes, es decir no cometer errores, pero siempre que tienen el pecado original no pueden ser infalibles como Dios sólo puede serlo. Si ellos son infalibles, la infalibilidad debe provenir a través, pero desde el exterior, de su humanidad, desde Dios que elige concederla a través de la Iglesia católica, y esa infalibilidad necesita ser un regalo solamente momentáneo, por la duración de la Definición.

Por consiguiente, fuera de los momentos ex cathedra de un Papa, nada le impide hablar disparates tal como la nueva religión del Vaticano II. Por consiguiente ni los liberales ni los sedevacantistas necesitan o deben prestar atención a tales disparates porque, como dijo Monseñor Lefebvre, ellos tienen 2000 años de enseñanza Ordinariamente infalible de la Iglesia con lo cual juzgar que son disparates.


Kyrie eleison.