jueves, 30 de junio de 2016

SOBRE EL COMUNICADO DE MONSEÑOR FELLAY




La ambigüedad también en el lenguaje fotográfico. ¿Mons. Fellay tiene la lapicera en la mano porque está firmando el Comunicado, o permanece con la lapicera en la mano para –en un guiño a Roma- mostrar que está dispuesto a firmar un acuerdo?



“Los hombres creen gustosamente aquello que se acomoda a sus deseos”.

Julio César


Dado a conocer el Comunicado tras la reunión de Superiores de la FSSPX, muchos fieles preocupados han respirado con alivio, pues temían quizás que se aceptara la propuesta (todavía misteriosa en su contenido específico) ofrecida por Roma, en relación con la regularización canónica, quizás en la forma de una Prelatura personal.

Hemos podido observar que han ido brotando los comentarios auspiciosos y favorables, que alejan toda inquietud y descansan en el supuesto hecho de que la Fraternidad no busca el acuerdo. Otros incluso creen encontrar en el comunicado la afirmación viril y serena que se planta en la fe sin titubeos. Y se atajan sentimentalmente ante toda posible exégesis crítica, realizada sin dudas por individuos exaltados o enajenados, empujados por intenciones malsanas.

También hay los acuerdistas frenéticos que se quejan porque Mons. Fellay ha puesto mala honda en este Comunicado.

Pero en general se ha instalado filas adentro la idea de que ha pasado el peligro, y ahora la Fraternidad retorna a la normalidad, continuando su vida de siempre.

Pero si cabe hacer una exégesis crítica, es sobre todo porque no queremos ser de aquellos que acomodemos la realidad a nuestros deseos, para creer lo que nos conviene. Demasiadas pruebas se han venido dado del afán acuerdista de Mons. Fellay y sus colaboradores, como para ahora creer que no busca un acuerdo. El Comunicado, en sí mismo, es un acuerdo entre las diversas tendencias que se dan hoy en el seno mismo de la FSSPX, habiendo triunfado al parecer la posición moderada guiada por Mons. Tissier y Mons. de Galarreta, que favorecieron en su momento al Superior general y luego prefirieron no ser arrastrados en su torbellino, tratando ahora de “abrir el paraguas” ante lo que podría llegar a ocurrir bajo el gobierno del demoledor  Francisco (lo de demoledor no lo decimos sólo nosotros. Hasta los acuerdistas moderados lo llaman “demoledor sistemático”, véase acá, en comentario al pie de artículo). Pero esta misma posición es insegura y no tiene la fuerza para imponerse finalmente a la corriente impetuosa acuerdista. Esto se ha visto, v.gr., en el hecho de que Mons. Fellay no convocara a un capítulo extraordinario para aceptar la normalización canónica respecto del Sacramento de la Confesión por parte de Francisco (puede leerse un informe acá). Y en el caso de que Francisco decrete un reconocimiento unilateral, ya nada quedará por hacer para evitar ser arrastrados hacia el abismo de la iglesia conciliar.

Pero, veamos nuevamente el Comunicado, y si realmente su lenguaje es, como dice un bloguero “reptilíneo”, “el de un soldado que sin temblar y sin arengas, asegura tranquilo que va a permanecer en su guardia”.

Al término de la reunión de los superiores mayores de la Fraternidad San Pío X que se llevó a cabo en Suiza, del 25 al 28 de junio de 2016, el Superior General dirige el siguiente comunicado:

El encabezado de DICI habla de la reunión de superiores, pero no indica en modo alguno el motivo de tal reunión. Ya empiezan desde el comienzo a no hablar claramente.

La finalidad de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X es principalmente la formación de los sacerdotes, condición esencial para la renovación de la Iglesia y para la restauración de la sociedad.

En la gran y dolorosa confusión que reina actualmente en la Iglesia, la proclamación de la doctrina católica exige denunciar los errores que han penetrado en su seno, promovidos, lamentablemente, por un gran número de pastores, incluso por el mismo Papa.

¿Hay sólo una situación de confusión, o también de apostasía, de autodemolición de la Iglesia? No obstante el llegar a mencionar al Papa entre los que promueven los errores nos indica que es un párrafo que representa o busca incluir en el comunicado a quienes Mons. Williamson se refiere de este modo en su último Comentario Eleison: “…en aras de todo lo bueno que la verdadera Fraternidad puede y debe estar haciendo para la Iglesia Universal”, es decir, los que tratan de sostenerse en el buen camino enseñado por Mons. Lefebvre. De lo que obviamente se concluye que no es unánime el acuerdismo dentro de las filas de la Fraternidad.

La Fraternidad San Pío X, en el actual estado de grave necesidad que le concede el derecho y el deber de proporcionar los auxilios espirituales a las almas que recurren a ella, no busca ante todo un reconocimiento canónico, al que tiene derecho por ser una obra católica. Lo único que desea es llevar fielmente la luz de la Tradición bimilenaria que señala el único camino que debe seguirse en esta época de tinieblas, en la que el culto del hombre reemplaza el culto de Dios, tanto en la sociedad como en la Iglesia.

En este párrafo se cancela toda posible firmeza que se pudo pretender incluir en el párrafo anterior. Pues no se niega la busca de un reconocimiento canónico, y ya Non Possumus dio cuenta de la contradicción que hay en ese párrafo. “No busca ante todo”, pero está dispuesta a aceptar –mediante “garantías”- un reconocimiento canónico de autoridades modernistas que hacen todo lo que está en sus manos para combatir todo lo que es católico y de la Tradición. ¿A alguien le caben dudas que esto es lo que está haciendo Francisco? 

La “restauración de todas las cosas en Cristo”, que quería San Pío X siguiendo a San Pablo (Efe. 1, 10), no podrá lograrse sin el apoyo de un Papa que favorezca concretamente el retorno a la Santa Tradición. A la espera de ese día de gracia, la Fraternidad San Pío X quiere redoblar los esfuerzos para restablecer y difundir, con los medios que le da la Divina Providencia, el Reinado social de Nuestro Señor Jesucristo.

En este párrafo hace su aparición la típica ambigüedad felecista. Como bien dice Non Possumus: “No es lo mismo "un Papa que haya vuelto a la Santa Tradición" que "un Papa que favorezca concretamente el retorno a la Santa Tradición". Éste último puede ser un Papa perfectamente liberal que "tolere" la Tradición, pero es una traición ponerse bajo el poder de un Papa liberal, de un enemigo de la Iglesia, de un destructor de la fe, de un Anticristo. Esta idea de Mons. Fellay contradice el principio señalado por el Capítulo de 2006: no puede haber acuerdo práctico sin previa conversión de Roma”. Si el día de mañana Francisco reconoce de un plumazo y por su sola cuenta a la Fraternidad y le da su buscada Prelatura, entonces Mons. Fellay podrá decir que con ese acto Francisco “favorece concretamente el retorno a la Santa Tradición”.

La Fraternidad San Pío X reza y hace penitencia para que el Papa tenga la fuerza de proclamar íntegramente la fe y la moral, pues de ese modo acelerará el triunfo del Corazón Inmaculado de María que deseamos, ahora que nos aproximamos al centenario de las apariciones de Fátima.

Acá parece que se hablara de un Papa “débil”, que no proclama la fe y la moral no porque no las tiene, sino porque “no tiene la fuerza” para hacerlo. Se trata de un párrafo diplomático que evita mencionar la depravación instalada en Roma y llevada a toda marcha por Francisco. Por otra parte, como ya se señalara en este análisis de Maunoir, se habla del triunfo del Corazón Inmaculado sin mencionar la consagración de Rusia, lo cual es absurdo. Digamos finalmente que cada vez más se obvia mencionar a Mons. Lefebvre, el cual con toda sencillez, claridad y valentía, señaló finalmente el rumbo claro que debía seguir la FSSPX, cuando dijo sin subterfugios: "Todo sacerdote que quiere permanecer católico tiene el estricto deber de separarse de esta iglesia conciliar." Ese es el verdadero lenguaje del soldado que dice que va a rechazar al enemigo, identificándolo con toda claridad. Quien está en la trinchera y en el frente de batalla, sin necesidad de recurrir a la bravuconería o la proclamación grosera y arrogante, sin embargo no por eso usa un lenguaje diplomático o ambiguo para referirse a su enemigo. Quien busca la paz a cualquier precio, sí. Pero, ¿la Fraternidad está en guerra con la iglesia conciliar, está en guerra con los apóstatas y anticristos, o sólo tiene con ellos un conflicto?

Lo que puede pasar finalmente es que Bergoglio ya no tolere más –no tiene los modos de Benedicto- las interminables idas y vueltas de Mons. Fellay, y decrete la regularización canónica por las suyas. Se verá hasta qué punto puede llegar la depuración interna de la Fraternidad y cómo avanza la conquista liberal de los felecistas en los puestos más importantes. Lo cierto es que Francisco no es de aquellos que soportan el rechazo a sus pretensiones, y, como bien se dice en el excelente análisis de Non Possumus (acá), no será extraño que, a la manera de  Don Vito Corleone, o sea, El Padrino, haga finalmente “una  oferta que no podrán rechazar”. ¿Está Mons. Fellay en condiciones de rechazar un reconocimiento unilateral de Francisco?

Decía el Padre Castellani que “estos tiempos son muy buenos, porque son eficacísimos para hacernos renegar de lo que Jesucristo llamó ‘el mundo’”. Ciertamente, y estos tiempos en particular de Francisco son eficacísimos para hacernos separar lo más posible de lo que se ha dado en llamar la “iglesia conciliar”, surgida del Vaticano II. Sin embargo, este nuevo comunicado de Mons. Fellay no deja en claro esa separación querida por Mons. Lefebvre, entre dos doctrinas irreconciliables, sino que, una vez más, deja las puertas abiertas, aunque más no sea una rendija, para seguir trabajando en espera del “reconocimiento canónico” proveniente no de un Papa perfectamente católico, sino de un "tolerante" modernista.


miércoles, 29 de junio de 2016

COMUNICADO DE MONS. FELLAY







DICI
 
(lo que aparece en rojo es nuestro)

Comunicado del Superior general

29-06-2016   

Al término de la reunión de los superiores mayores de la Fraternidad San Pío X que se llevó a cabo en Suiza, del 25 al 28 de junio de 2016, el Superior General dirige el siguiente comunicado:

La finalidad de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X es principalmente la formación de los sacerdotes, condición esencial para la renovación de la Iglesia y para la restauración de la sociedad.

En la gran y dolorosa confusión que reina actualmente en la Iglesia, la proclamación de la doctrina católica exige denunciar los errores que han penetrado en su seno, promovidos, lamentablemente, por un gran número de pastores, incluso por el mismo Papa.

La Fraternidad San Pío X, en el actual estado de grave necesidad que le concede el derecho y el deber de proporcionar los auxilios espirituales a las almas que recurren a ella, no busca ante todo un reconocimiento canónico (no lo debería buscar en absoluto), al que tiene derecho por ser una obra católica. Lo único que desea (contradicción: acaba de decir que también busca un reconocimiento canónico, que, como sabemos, implicará la destrucción de la FSSPX) es llevar fielmente la luz de la Tradición bimilenaria que señala el único camino que debe seguirse en esta época de tinieblas, en la que el culto del hombre reemplaza el culto de Dios, tanto en la sociedad como en la Iglesia.

La “restauración de todas las cosas en Cristo”, que quería San Pío X siguiendo a San Pablo (Efe. 1, 10), no podrá lograrse sin el apoyo de un Papa que favorezca concretamente el retorno a la Santa Tradición (no es lo mismo "un Papa que haya vuelto a la Santa Tradición"que "un Papa que favorezca concretamente el retorno a la Santa Tradición". Éste último puede ser un Papa perfectamente liberal que "tolere" la Tradición, pero es una traición ponerse bajo el poder de un Papa liberal, de un enemigo de la Iglesia, de un destructor de la fe, de un Anticristo. Esta idea de Mons. Fellay contradice el principio señalado por el Capítulo de 2006: no puede haber acuerdo práctico sin previa conversión de Roma). A la espera de ese día de gracia, la Fraternidad San Pío X quiere redoblar los esfuerzos para restablecer y difundir, con los medios que le da la Divina Providencia, el Reinado social de Nuestro Señor Jesucristo.

La Fraternidad San Pío X reza y hace penitencia para que el Papa tenga la fuerza de proclamar íntegramente la fe y la moral, pues de ese modo acelerará el triunfo del Corazón Inmaculado de María que deseamos, ahora que nos aproximamos al centenario de las apariciones de Fátima.

Mons. Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad San Pío X
Ecône, 29 de junio de 2016
En la fiesta de los Apóstoles San Pedro y San Pablo

CONCLUSIÓN: MONS. FELLAY MANTIENE SU POSTURA AMBIGUA. LA FSSPX SIGUE LISTA PARA ACEPTAR UN RECONOCIMIENTO QUE LE ASEGURE SER "TOLERADA" POR FRANCISCO O POR CUALQUIER OTRO PAPA LIBERAL.


EL BOMBARDERO FRANCISCO




Al día siguiente de la derrota futbolística del seleccionado argentino, por la “Copa América” del Centenario, jugada “casualmente” en “América” (o sea, Yanquilandia), se reportó una amenaza de bomba recibida en la sede de la AFA (o Asociación del Fútbol Argentino, hoy acéfala). Desde luego que los que ponen bombas nunca son tan educados para avisar por teléfono, por lo que no pasó la amenaza de simple desagote nervioso de algún hincha furioso y ya superado por tanto fracaso futbolero.

Pero de lo que no dieron cuenta los medios masivos de desinformación, es de la serie de bombas que sí fueron lanzadas y sin ningún telefoneo previo por otro argentino tristemente famoso. Estas bombas que no consisten en explosiones materiales sino en destrucción espiritual masiva fueron arrojadas por Francisco desde un avión, a su regreso de Armenia.  

Ya es habitual que aproveche las alturas para lanzar desde un avión sus afirmaciones más escandalosas, heréticas, confusas o provocativas, en medio de bromas y chascarrillos. Esta vez Bergoglio subió su apuesta. Primero exculpó al hereje Lutero, que parece le dio una medicina a la Iglesia, que después se echó a perder:

“Las intenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Quizá algunos métodos no eran los correctos, pero en aquel tiempo, si leemos la historia de “Pastor”, un alemán luterano que después se convirtió cuando vio la realidad, se ha hecho católico, en aquel tiempo. La Iglesia no era realmente un modelo que imitar. Había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, obsesión por el dinero, el poder. Y por eso él protestó. Era inteligente, dio un paso adelante, justificando por qué hacía eso. Y hoy luteranos y católicos, protestantes todos, estamos de acuerdo sobre la Doctrina de la justificación. Sobre este punto tan importante él no estaba equivocado. El dio una medicina a la Iglesia, pero después, esa medicina, le ha consolidado en un estado, en un estado de cosas, en una disciplina, en un modo de creer, de hacer, litúrgico, y luego no estaba solo, estaba Siglio, Calvino, cada uno distinto del otro y detrás de ellos, ¿quiénes estaban? Los príncipes. «Cuius regio, iuos religio». Debemos meternos en la historia de aquel tiempo, no es una historia fácil de comprender”.

Francisco hablando de Lutero parece por momentos Mons. Fellay hablando de Francisco. El Superior de la Neo-Fraternidad, queriendo a toda costa disculpar a Francisco, podría decir: “Las intenciones de Francisco no son equivocadas, es un pastor”, soslayando por completo el asunto doctrinal. Oh, la doctrina siempre es un tema menor, del que es mejor no hablar porque pueden surgir desacuerdos y desencuentros…

Y luego Francisco volvió a uno de sus temas de agenda: los sodomitas. Primero, en otro avión, había dicho Francisco que a los “gays” no había que juzgarlos. Ahora dice que hay que pedirles perdón. Quizás en el próximo avión afirme que hay que abrazarlos cariñosamente, y más adelante que…Bueno, Ud. ya sabe.

"Si el problema es una persona que tiene esa condición (homosexual), que tiene buena voluntad y que busca a Dios, ¿quiénes somos nosotros para juzgar? Debemos acompañar bien… (...) Después, hay tradiciones en algunos países, en algunas culturas, que tienen una mentalidad diversa con respecto a este problema. Yo creo que la Iglesia no sólo debe pedir disculpas (...) no sólo debe pedir disculpas a esta persona que es gay a la que ha ofendido, sino también pedir disculpas a los pobres también, a las mujeres explotadas, a los niños explotados en el trabajo. Debe pedir disculpas por haber bendecido tantas armas". 

La entrevista completa a Francisco puede leerla acá


Que San Pedro y San Pablo rueguen al Señor para que rescate pronto a su Iglesia de los anticristos que hacen todo para destruirla desde adentro, simulando o creyendo amarla.

COMENTARIOS ELEISON - DESCARRILEN EL EMPUJE



Número CDLXVII (467)
25 de junio de 2016

Descarrilen el Empuje

Mons. Williamson



La Fraternidad se está hundiendo, no todavía hundida.
Recen por sus líderes tambaleantes, como si bebidos.

Un número de Católicos que aman a la Iglesia y comprenden lo que la Fraternidad de San Pío X puede y debe estar haciendo por ella, fueron alentados por recientes palabras de uno de sus obispos. Ellos pensaron que tal vez todavía la Fraternidad puede dar marcha atrás estando al borde de un acuerdo por el cual ella se pondría a sí misma bajo el control de algunos de los (objetivamente) peores enemigos de la Iglesia en toda su historia – los oficiales neo-modernistas de la Roma de hoy. Ciertamente hubo muchas buenas cosas dichas por Monseñor de Galarreta en su sermón de Ordenaciones el 3 de Junio en las últimas Ordenaciones sacerdotales a tener lugar en Winona, Minnesota, antes de su mudanza a Virginia, pero ningún amigo de la Fe Católica debería suscitar sus esperanzas demasiado alto.

Su sermón comenzó conectando el sacerdocio católico a Nuestro Señor Jesucristo como el uno y único Camino, Verdad y Vida. Pero, él continuó, hay hoy en la Iglesia un relativismo en doctrina que abre la puerta al relativismo en moral y a tales escándalos como los del reciente Sínodo Romano que consideró incluso hasta dar la Santa Comunión a parejas divorciadas y “recasadas”. El obispo dijo que estos escándalos estaban arraigados en el Vaticano II y él castigó al Concilio como siendo el mal árbol del cual ellos son meramente los lógicos malos frutos. Ahora, Monseñor Pozzo suscitó esperanzas varias semanas atrás al decir que la Fraternidad, con el fin de obtener reconocimiento oficial de Roma, podía no tener que aceptar el Concilio, pero el Obispo correctamente señaló que ambos el Papa Francisco y el Cardenal Müller han desde entonces frustrado tales esperanzas al dejar en claro que el reconocimiento de ellos por la Fraternidad todavía requerirá tal aceptación.

El Obispo concluyó: “Por consiguiente es también claro que la lucha (de la Fraternidad) continúa. Como ha dicho nuestro Superior General, Monseñor Fellay, si tenemos que elegir entre la fe y un compromiso, la elección está ya hecha – no al compromiso”. Palabras luchadoras, pero el Obispo inmediatamente agregó una posible vía de escape de un tipo que ya nos es familiar viniendo de él: “Dios puede ciertamente cambiar las circunstancias y ponernos en una situación diferente lo cual es lo que todos estamos esperando”. Pues, ¿no podría ser que “circunstancias cambiantes” incluyan algún entendimiento astuto agradable a Roma como al Superior General que este último aceptaría? (Tampoco fue de ningún uso Monseñor de Galarreta citando justo de antemano palabras del Superior General contra su propia política, porque sus propias palabras normalmente no acorralan a este Superior General).

sábado, 25 de junio de 2016

CARTA A UNA RELIGIOSA SOBRE EL TIEMPO PRESENTE





Padre Emmanuel


Atenta como es debido, a la situación de la Iglesia en general y de las congregaciones re­ligiosas en particular me rogáis os enseñe la resignación cristiana en medio de las dificul­tades del tiempo presente.

En primer término, advertid, Hermana, que Nuestro Señor nos previno los males que nos amenazan:

“Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mun­do (...) el mundo os aborrece (...). Si me persiguieron a mí, también a vosotros os perseguirán”. (Jo. 15,19-20)

“En el mundo tendréis mucho que sufrir, pero confiad, yo he vencido al mundo” (Jo. 16,33).

Ya estamos advertidos, nada ha de sorpren­dernos. Si de algo nos sorprendiéramos, ha­bríamos decaído en la fe o, al menos, prestado poca atención a la palabra de Nuestro Señor.

Pero debemos mantenernos firmes en la fe, tal es el precepto divino, y también recomen­dación del Apóstol:

“Velad y estad firmes en la fe, obrando varonilmente y mostrándoos fuertes” (1 Cor. 16,13).

Nuestro Señor nos anunció los males que tendríamos que padecer en general, y la San­tísima Virgen nos advirtió el mal muy parti­cular que debemos esperar en el presente.

Habéis leído las palabras tan graves y tan doloridas que la Santísima Virgen llorosa de­rramó, en una lengua incomprendida, en el alma de los pastores de la Salette. Los pasto­res lo repitieron sin comprenderlo, y aunque una parte del discurso de la celestial Mensa­jera haya debido mantenerse secreto, hay, em­pero, una parte de ese secreto que la Santísi­ma Virgen permitió se diera a conocer pasado cierto tiempo. Habéis leído allí estas palabras: “Los religiosos serán expulsados”. También habéis leído allí la explicación de los motivos de ese decreto celestial, muy anterior al decreto terrestre por todos conocido. Hemos pecado y Dios, en su justicia misericordiosa, quiere castigar el pecado en el tiempo para no tener que castigarlo en la eternidad.

Otra consideración. Entre los castigos que nos amenazan habrá una parte para los cul­pables y otra parte para los inocentes. Única­mente Dios conoce bien a unos y a otros, y sa­be la porción de mal que caerá sobre cada cual. Por lo que sabemos ese mal será una expiación para unos y aumento de méritos para otros, porque todo se convierte en bien para los que aman a Dios.

jueves, 23 de junio de 2016

NUEVA ESCANDALOSA ENTREVISTA A MONS. FELLAY





FUENTE (Nuestros comentarios en rojo)

La FSSPX ha estado separada de Roma desde su fundación por Mons. Lefebvre. ¿Cómo ve esto su Superior Bernard Fellay?

Mons. Fellay dirige la Fraternidad Tradicionalista de San Pio X, que rechaza reformas sustanciales del concilio Vaticano II. Este año el Superior General fue recibido por el Papa Francisco por primera vez.

SN: Bajo el Papa Benedicto XVI hubo conversaciones entre el Vaticano y su Fraternidad. ¿Qué ha cambiado bajo el papa Francisco?

Fellay: El proceso de acercamiento siempre es el mismo. Nosotros siempre hemos reconocido la primacía del Papa, incluso en la cuestión de las consagraciones episcopales en la Fraternidad. No hubo negación sobre la primacía y por nada en el mundo quisimos una separación de Roma. [Astutamente, Monseñor desvía la respuesta hacia el punto no discutido de la primacía papal]

SN: Pero estas consagraciones no fueron lícitas de acuerdo a la Ley de la Iglesia.

Fellay: Esto es correcto[!!!] [Sólo un verdadero y propio traidor puede conceder eso] Sin embargo, esto no significa que rechazamos la primacía del Papa. Cuando alguien desobedece a su padre, no por eso rechaza a su padre. Visto externamente, la consagración episcopal fue un acto de desobediencia, pero no un rechazo a la autoridad. Es por eso que incluso el Vaticano nunca dijo que la FSSPX estuviera en cisma por ello. Esto se ha hecho más y más claro en el curso del acercamiento. Nosotros no somos cismáticos, no estamos separados de la Iglesia. [¡Vaya respuesta ambigua!]

SN ¿Entonces usted continuará ordenando sacerdotes sin permiso?

Fellay: Ciertamente, pero sé que esto sucede con la aprobación tácita, tolerante de Roma.[¡Pero se toleran sólo los males, no los bienes! Al que cumple con el gravísimo deber de preservar la Fe, no le debe preocupar contar o no contar con el permiso de ninguna autoridad]

SN: Entonces usted piensa que Roma tolera estas ordenaciones ilícitas?

Fellay: No solamente lo pienso, lo sé[¡De nuevo reconoce la supuesta ilicitud de la ordenaciones de la FSSPX!]

FRANCISCO: “JESÚS HACE UN POCO EL TONTO…”




NOTA PREVIA DE SYLLABUS:
Artículos como el que presentamos debajo, a pesar de estar escritos por algunos padecientes de “benedictodieciseiscitis” o “juanpablosegundosis”, sirven para ver muy a las claras cómo los escándalos, blasfemias, sagrilegios y herejías de Francisco hacen alzar las voces a quienes aun con sus equivocaciones desean el bien de la Iglesia y ante lo que advierten no pueden sostener más un silencio que sería culpable. De este modo, cuando según Antonio Socci lo que hace Bergoglio “desde el punto de vista católico es devastador, es una especie de flagelo que ha caído sobre la Iglesia con el riesgo de demolerla”, más contrasta con esta posición el afán acuerdista de Mons. Fellay y la Neo-FSSPX, que no deja pasar oportunidad para exculpar o alabar a Francisco, diciendo por ejemplo que Francisco “se preocupa por la salvación de los fieles”, y por eso dio jurisdicción para las confesiones de la FSSPX. Si se preocupa por la salvación de los fieles o no, lo cierto es que lo que hace habla a las claras que está haciendo todo lo que está de su parte para acabar con la fe católica y por lo tanto impedir esa proclamada salvación. De hecho la confesión misma que hace Mons. Fellay en su última entrevista de que a Francisco no le preocupa la doctrina, es decir, le resulta indiferente la verdad, no puede sino ir contra sus supuestas buenas intenciones. Aunque están cada vez más claras sus maniobras y ardides astutos para destruir todo lo que es católico. Si no hay intencionalidad, pues le están saliendo muy bien las cosas en los pequeños y subrepticios pasos que toma. Pero esto es algo que no puede ya decirse dentro de la Neo-FSSPX. Y del mismo modo que el tímido obispo conservador Mons. Schneider describe la dictadura en que se ha transformado la estructura oficial de la Iglesia bajo Bergoglio, al decir que “cuando, en una Iglesia, llegamos al punto en el que los fieles, sacerdotes y obispos tienen miedo de decir algo, como en una dictadura, esta no es la Iglesia”, así en la Neo-Fraternidad ocurre otro tanto. Y eso se va imponiendo por el lavado cerebral operado sobre los fieles. Sin ir más lejos, ayer mismo nos escribía a nuestro blog un acuerdista que en vez de criticar a Mons. Fellay criticaba a Mons. Lefebvre, pues según ese señor –molesto con nosotros, desde luego- Mons. Lefebvre habría estado decrépito en sus últimos años y por eso rompió con Roma, trayendo además el consabido argumento de que la Fraternidad “fue una obra suscitada por Dios (aún cuando no es la Iglesia misma) y sin duda que puede prestarle luces más allá de los eventuales defectos de juicio que como cualquier hombre pueda tener el fundador” por eso si “hasta de Caifás se valió Dios para cumplir su misión” hay que aceptar la regularización de Francisco porque no pide nada contra la fe (¡qué bueno es Francisco, cómo ama la Tradición!, ¿verdad?). Y dejando de lado la doctrina (¡al igual que Francisco!, de eso no se habla) dice el fellecista que “La unidad, en la causa que sea, es muy importante”. Para finalizar con un mensaje que pinta de cuerpo entero a estos liberales que están destrozando la FSSPX: “gracias a Dios nos estamos librando de ustedes”. Es decir, están sacando a los resistentes contra el acuerdismo suicida, para poder al fin ser parte del contubernio con la depravación modernista que azota desde Roma todo lo que queda de católico. La FSSPX parece estar viviendo sus últimos días, antes de la muerte tanto tiempo anunciada a manos de los que, como Judas, parecen ser amigos del misericordioso Francisco.


El Papa Francisco: “Jesús hace un poco el tonto…”. Esta y otras inauditas y gravísimas “expresiones” pronunciadas el pasado jueves.


Es clamoroso -para un papa- confundir al diablo (de doble cara) con Jesús. Ha sucedido el jueves cuando Bergoglio ha evocado erróneamente un capitel de la catedral de Vézelay: un “cambio de personas” emblemático de este pontificado, aunque debido probablemente a algún escritor fantasma superficial.

Es sin embargo de su cosecha confundirlos (a Jesús y al diablo) incluso para mostrar que Judas se haya salvado (sin haberse arrepentido) dando a entender así que ni siquiera él ha terminado en el infierno…

No se sabe si este papa cree en el infierno, pero -oyéndole- parece que sólo vayan a él los que son contrarios a la inmigración en masa, los que usan aires acondicionados o vasos de plástico y los cristianos que siguen el Evangelio al pie de la letra.

En todo caso en el mismo discurso del jueves por la tarde en el Encuentro eclesial de Roma, Bergoglio no se ha limitado a tales barbaridades sobre el capitel de Vezélay.

miércoles, 22 de junio de 2016

LA FSSPX Y EL ACTO DEL PAPA DEL 1° DE SEPTIEMBRE DE 2015






La capitulación de la FSSPX frente a la Roma neo-modernista y neo-protestante denunciada por Mons. Lefebvre en su declaración de 1974, se ha hecho efectiva el 8 de diciembre de 2015, fecha de la apertura del año de la misericordia por el papa Francisco."

S.E.R. Mons. Jean Michel Faure recomienda a los 40 capitulares del capítulo 2012 (y a los futuros 40 capitulares del futuro capítulo de 2018), tomar conocimiento del presente documento.

LA FRATERNIDAD SAN PIO X Y EL ACTO DEL PAPA DEL 1° DE SEPTIEMBRE DE 2015.

Cuando Mons. Fellay olvida reunir su Capítulo

Como se sabe, durante el "Año de la misericordia" (del 8 de diciembre de 2015 al 20 de noviembre de 2016), las absoluciones impartidas por los sacerdotes de la FSSPX están cubiertas por la jurisdicción concedida por el papa Francisco en los términos de su carta del 1° de septiembre de 2015 a Mons. Rino Fisichella, presidente del Consejo pontifical para la promoción de la nueva evangelización.

Según el derecho de la Iglesia, la jurisdicción acordada es llamada “ordinaria”.
Tal y como se desprende de esta carta, la medida parece modesta, aplicándose a un solo sacramento y por la duración de un año jubilar.

Se precisó que la absolución del aborto estaba incluida, y que el gesto de Roma comprendía igualmente el sacramento de la extremaunción. Por otra parte, la Casa general de Menzingen confirmó que el beneficio de la jurisdicción ordinaria para el sacramento de la penitencia vuelve innecesario el recurso al régimen de la suplencia canónica que fue invocada desde 1976 por la Fraternidad para este sacramento (como para otros) de conformidad a las normas generales del derecho.

Después de varios meses, ¿qué debemos pensar hoy de esta medida del 1° de septiembre de 2015? ¿Qué implica ella para el futuro?

1)Hay que recordar que el Capítulo general de verano de 2012 de la FSSPX sometió expresamente una “eventual normalización canónica” (sin precisión en cuanto a sus modalidades) a la deliberación previa de un Capítulo extraordinario, encargado de verificar que las seis condiciones -tres de ellas obligatorias, tres simplemente facultativas- estaban satisfechas (o no), permitiéndole autorizar (o rechazar) tal normalización (cf. Comunicado del 14 de julio). [Se refiere a la Carta Interna del 18 de julio. NdB]

martes, 21 de junio de 2016

CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL DE LA IGLESIA CONCILIAR, OCASIÓN PARA EL CONTUBERNIO DE LAS MAFIAS POLITICO-CLERICALES




Acaba de realizarse en la Argentina, más precisamente en la provincia de Tucumán, “cuna de la Independencia”, como la llaman, uno de esos bochornosos espectáculos de la neo-iglesia o iglesia conciliar. Se trata del “Congreso Eucarístico Nacional”, llevado a cabo dentro de un hipódromo y con la presencia de la plana mayor política nacional, incluyendo al Presidente Mauricio Macri.

Como comenta este blog:

"La “Agencia informativa católica argentina” AICA, tituló en su portal digital sobre la ovación de los asistentes al “Congreso Eucarístico” al presidente Macri por su “catolicidad y postura próvida”.
El problema es que en la Argentina desde hace mucho tiempo los presidentes y políticos en general, así como una gran parte de los clérigos de éste bendito y vapuleado país, saben que la norma de conducta que vende es “haz lo que yo digo más no lo que yo hago”, o simplemente, decir hoy una cosa y mañana la contraria, pues el autoprovocado alzheimer popular, siempre juega a su favor. Maestro en estas actitudes es sin lugar a dudas Jorge Mario Bergoglio.
A pesar de la invocación a Jesucristo como “Señor de la Historia”, el presidente Macri prefiere a la hora de buscar protección el Reiki y “limpiezas energéticas” antes que un Padrenuestro. Y de hecho, a pesar de la algarabía neocatólica por la supuesta catolicidad de Macri, éste se declara budista y actúa como tal. En ese sentido fue criticado por el obispo Aguer por esas conductas, siendo uno de los pocos obispos que se acuerdan que una de sus funciones es la defensa de la fe. Pero, siguiendo con la obnubilación del sentido común, ¿a quién se le puede ocurrir propiciar el discurso “católico” en un congreso eucarístico de un“casado” tres veces con una igualmente divorciada en más de una oportunidad?"




Claro que además en su alocución o pedido a Dios Macri no se privó de solicitar el fomento de la fe “cualquiera sea su expresión”, terminando su discurso con un viva a la Patria y un “viva el amor” seguramente dichos en el sentido “obámico” de la palabra, pues como se sabe Mauricio es un activo promotor de los “derechos humanos lgbt” habiendo convertido a la ciudad de Buenos Aires en “gayfriendly”.

Formaron parte del acomodo con el poder liberal imperante el nefasto Mons. Zecca, Arzobispo de Tucumán, de quien son muy conocidas sus tropelías y matufias en su paso por la UCA (ver acá y acá) y el enviado del Vaticano, Cardenal Giovanni Battista Re, recordado por firmar el decreto del “levantamiento de las excomuniones” de los obispos de la FSSPX.